
-Disculpe, podría hacer el favor de dejar de desnudarme con la mirada. –Dice ella, con patente ironía en los modales- …Si no le importa, claro.
-Oh, lo siento mucho… -Dice él, neutro. – Pero no se preocupe, aun no le había quitado el sostén.
-Pues no es usted muy habilidoso, la verdad –se ríe ella-. Ya lleva un buen rato.
-Ya, es que tengo un ojo vago.
Y ella piensa: pobre chaval.
4 comments:
Bien, muy bien.
Bravíssimo
Bravíssimo
JAJAJAJAJAJAJA
Qué bueno!
fantástico!
cariños!
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